Funciona especialmente bien con montaje wacky, clavando el anzuelo justo en el centro del cuerpo para aprovechar al máximo el movimiento libre de ambas colas.
La caída lenta y oscilante imita el desplazamiento de pequeñas presas, provocando ataques incluso en peces apáticos.
Ideal en escenarios de pesca difícil: aguas claras, presión de pesca elevada o peces muy resabiados.
Muy efectivo en primavera y verano, cuando el bass se encuentra en zonas poco profundas, estructuras o áreas de desove.
También se puede montar en neko rig para una presentación vertical más precisa, o en dropshot para trabajar con discreción desde el fondo.
Su material blando pero duradero asegura una excelente movilidad sin sacrificar resistencia.




Valoraciones
No hay valoraciones aún.